NOTICIAS
España, 23 de agosto de 2012
Entrada relacionada: Aprendiendo de los deportistas paralímpicos
Teresa Perales: "Representar a España es un orgullo porque mis éxitos son para mí, para mi ciudad, para mi comunidad y, por supuesto, para mi país."
Teresa Perales es una nadadora de Zaragoza, diplomada en Fisioterapia y experta en Coaching Profesional y Deportivo. En Pekín 2008 fue elegida miembro del Consejo de Atletas del Comité Paralímpico Internacional, y entre los Juegos Paralímpicos en los que ha participado (Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008), suma dieciséis medallas (cinco oros, tres platas, ocho bronces). Además, ha competido en tres mundiales con un total de once medallas y en cuatro Campeonatos de Europa, en los que ha logrado veintidós medallas. Teresa cuenta con diferentes reconocimientos y premios.
-¿Por qué la natación? ¿Dónde entrenas?
La natación me da sensación de libertad, en el agua no necesito nada ni a nadie y, además, se me da bien. En el agua te puedes mover como tú quieras, de arriba abajo, de derecha a izquierda, y lo más importante, más rápido o más despacio. Empecé por probar, por hacer ejercicio. La primera vez, cuando no sabía nadar, simplemente imité lo que hacía un chico y parece que lo hice bien porque al día siguiente ya entré en un equipo. Como soy ambiciosa, empecé a competir. El hecho de ganar y poder conseguir medallas, me gusta.
Hasta Sidney estaba en un Club Adaptado. Pero luego pensé que podía ir a un Club a entrenar con otros deportistas sin discapacidad porque el aprendizaje es muy enriquecedor para las dos partes. El primer día es siempre muy divertido porque todo el mundo mira por debajo del agua a ver cómo nadas sin mover las piernas.
-Con un palmarés tan completo, ¿cómo te planteas Londres 2012? ¿Tienes algún objetivo concreto? ¿Cuáles son tus expectativas?
Los deportistas siempre tenemos miedo de responder a esta pregunta (risas). Voy a competir en 6 pruebas individuales y 2 de relevos. En las primeras tengo claras opciones de medalla, por marca, aunque no sé de qué color, pero a mí me gustaría ganar dos oros. Lo que voy a intentar es conseguir 6 de 6. Y mis expectativas, después de Londres, es llegar a Rio.
-En campeonatos internacionales, ¿qué implica representar a España? ¿Y representar a tu país y ganar?
Siempre me he sentido muy afortunada por el hecho de que la gente me aprecie y me dé ánimos cuando voy a una competición. Representar a España es un orgullo porque mis éxitos son para mí, para mi ciudad, para mi comunidad y, por supuesto, para mi país.
En Sídney no conseguí ningún oro, pero en Atenas, cuando gané el primero y sonó el himno, sentí una emoción inexplicable. Aunque te lo imagines muchas veces, hasta que no lo vives, no sabes lo que es. Además, muy poca gente lo consigue. Somos unos 4.500 atletas cada año y aunque parecen muchos, con respecto a las millones de personas con discapacidad que hacen deporte, no es nada. Saber que estás entre esos pocos es muy especial, sobre todo por lo que te ha costado llegar hasta allí, por eso lo aprovechas al máximo. Son experiencias muy intensas y profundas que no se te olvidarán jamás.
-¿Cómo es la experiencia durante los Juegos Paralímpicos?
En los Juegos convives con gente de muchos países, de diferentes culturas, con otras discapacidades y con diferentes posibilidades. Si ya el mundo está de por sí mal distribuido, en la discapacidad más. Lo bueno es que todas esas diferencias desaparecen en el terreno de juego. Lo maravilloso es que competimos todos en igualdad de condiciones.
-Señala los valores que consideres más importantes para rendir “a tope” en el deporte que practicas. ¿Qué haces para poder rendir al máximo en ese aspecto?
Sacrificio y fuerza de voluntad. Todos los días tengo a mi Teresita que me dice “hoy no te esfuerces tanto”, y a la Teresa buena que me obliga a entrenar al máximo. Siempre gana la Teresa buena (risas) pero es una lucha diaria, es importante trabajar todos los días.
También es muy importante el poder de la mente para saber competir: subir al poyete, sentir el vacío y pensar únicamente en mi calle, mis rivales y yo, y en ganar. Entrenando 6 horas al día no disfruto, pero es algo previo que hay que pasar obligatoriamente para poder competir, y, por tanto, disfrutar.
-¿Cómo resumiría su trayectoria deportiva hasta ahora?
Con buenos resultados y dilatada en el tiempo, y que espero que continúe algunos años más. A lo largo de mi carrera he ido competiendo en diferentes pruebas, pero prueba que nado, prueba que consigo medalla, de un color u otro. Y es que nunca sabes dónde están tus límites, por eso, hasta que no lo intentas no lo sabes. Los límites nos los ponemos las personas.
-¿Crees que la sociedad y las instituciones están suficientemente sensibilizadas en cuanto a las cuestiones relacionadas con las personas/deportistas con discapacidad?
Desde que empecé a hoy hay mucha diferencia. Creo que el antes y el después fue Barcelona 92 porque fue la primera vez que se vieron por televisión unos juegos paralímpicos y también fue la primera vez que se instauraron proyectos para el deporte paralímpico. El siguiente granito de arena fue, al año siguiente, el Plan ADOP, que nos permite entrenar gracias a unas becas, acudir centros de alto rendimiento, etc.
Me parece importante resaltar que la consideración, tanto social como institucional de los Juegos Paralímpicos, se va equiparando a los Juegos Olímpicos; aunque sigue siendo una décima parte, cada vez recibimos más apoyo de las empresas y ellas necesitan ver los resultados, algo que también te motiva a ganar.
-Desde los TAA trabajamos por la inclusión. ¿Qué cree que hace falta para potenciar la integración social y laboral de las personas con discapacidad?
Formación en las empresas, por el desconocimiento. Que conozcan que las personas con discapacidad pueden aportar muchas cosas. En concreto, los deportistas con discapacidad somos muy competitivos, tenemos ambición y rendimos siempre al máximo para conseguir los mejores logros, que son valores muy importantes para cualquier compañía.
Entrada relacionada: Aprendiendo de los deportistas paralímpicos